Baño o ducha con agua a temperatura tibia (36-37°) y jabón neutro (poca cantidad). Aclarar y secar bien tras el baño. Siempre vigilado para evitar accidentes.
Usar crema hidratante según necesite cada niño. Muy importante si la piel es atópica o delicada.
Higiene de la zona genital: lavar el pene, sin forzar el descenso del prepucio (pueden tener fimosis). Si el prepucio ya se abre, limpiarlo y volver a cerrarlo de forma suave. Lavar la vulva con agua desde los labios hacia el ano. Secar suavemente. Se recomienda ropa interior de algodón.
Uñas: cortar las uñas de los pies con forma recta.
Orejas: tras la ducha, secar con toalla la zona externa. Los bastoncillos no son recomendables (pueden causar heridas en el conducto).
Fotoprotección: fundamental para evitar daños futuros en la piel (ver apartado correspondiente).