Fomentar en el niño que sea autónomo para su higiene.
Para el baño diario hay que usar un gel neutro o ligeramente ácido y sin perfumes.
Para limpiar los oídos basta con secar los pliegues de la oreja. No hay que introducir ningún objeto en el conducto auditivo.
Las uñas se cortan de forma recta con unas tijeras de punta roma.
Recordar cuando haya oportunidad las normas de higiene y el mejor modelo es el ejemplo de su familia. Debe aprender que hay que lavarse las manos para evitar la transmisión de enfermedades y hay que hacerlo a menudo: antes y después de comer, después de jugar…
Deslizar suavemente el prepucio en la higiene diaria. Hay que enseñarle a retraer el prepucio y lavar el glande a diario.
En las niñas los genitales se lavan de delante a atrás para evitar las infecciones de orina. La ropa interior debe ser de algodón y asegurarnos que esté limpia y seca durante todo el día. No usar ropas ajustadas.
Colaborar en la limpieza de la casa y del colegio.