Eviten ofrecerle alimentos cariógenos que son los que contienen azúcares refinados, reduciendo al máximo la ingesta de los “alimentos azucarados” y los que contienen “azúcares ocultos”: zumos industriales, bollería industrial (croissants, galletas), yogurts líquidos, pan de molde suave, patatas fritas, snacks dulces o salados, bebidas de cola, bebidas gaseosas, golosinas, etc, sobre todo si son pegajosos. Si ocasionalmente los consumen, es preferible que lo hagan durante las comidas y no entre ellas.
Es aconsejable el cepillado dental 2 veces al día (mañana y sobre todo noche) o preferiblemente después de las comidas. Pueden ver la descripción y un vídeo explicativo sobre la ‘Técnica de higiene oral con cepillo manual’ en: Cepillado de los dientes (http://enfamilia.aeped.es/prevencion/cepillado-dientes).
Debe realizarla por sí mismo intentando conseguir la duración de dos minutos. Pero con supervisión activa de los padres hasta los 8-9 años.
Respecto a la pasta dentrífica, es aconsejable incrementar la concentración de flúor a 1450 ppm (la misma que los adultos) pero poniendo la misma cantidad (tamaño de un “guisante”).
Hay que mantener la visita a la consulta odontológica al menos una vez al año. En estas edades principalmente se pueden detectar caries incipientes, caries establecidas que requieren tratamiento y la necesidad de aplicar selladores de fosas y fisuras en las zonas de alto riesgo de caries. Allí, dentista o higienista dental aplicarán, si es necesario, flúor en gel o barniz. También le harán las recomendaciones adecuadas respecto a la toma de flúor o a los enjuagues diarios o semanales.