Con lactancia materna, hasta 6-8 veces al día (más frecuentes que con leche artificial). A veces, cada 2 o más días (hasta más de 7). Suelen ser amarillo verdosas, líquidas o semilíquidas con grumos.
No presentarlas a diario es normal si no son duras, si no cuesta mucho hacerlas y si no tienen vómitos. Si ocurre, se debe consultar con el pediatra.
Crisis repetidas de llanto intenso e incontrolable en un lactante bien alimentado y saludable. (3 horas al día, 3 días a la semana y durante 3 semanas).
Ocurren por inmadurez digestiva, causa inmunológica (alergia o intolerancia a la leche de vaca), psicosocial (sobreestimulación, alimentación incorrecta) o conductual (temperamento).
Pronóstico benigno. Suelen desaparecer al 3º-4º mes. La medicación no es muy eficaz. Se aconseja tener correctas rutinas, evitar sobreestimular, ayudar a la emisión de gases, cogerlos en brazos, acunarles…
Subida de contenido del estómago hacia el esófago o boca. Se realizan sin esfuerzo. El esfínter que separa el estómago del esófago no cierra bien o se relaja.
La mayoría están felices y saludables. Los síntomas se van quitando y suelen desaparecer después del año.
Si son más intensas o persistentes, si el bebé no gana peso, llora mucho o deja de comer, se debe consultar con el pediatra.