Tabaquismo pasivo.

Submitted byFJgarrido onVie, 07/01/2022 - 01:54

El humo del tabaco contiene sustancias tóxicas, muchas de ellas cancerígenas, que son muy perjudiciales para la salud. Las personas que están en ambientes donde hay humo inhalan esas sustancias. Los niños son los más perjudicados porque no pueden evitar, de forma voluntaria, la exposición al humo.

Los niños que están expuestos al humo del tabaco tienen más probabilidad de desarrollar bronquitis, asma, neumonía y otitis. Los que padecen asma tienen peor control, y tienen más riesgo de enfermedades del corazón y de las arterias.

Si la madre fuma en el embarazo o está expuesta al humo del tabaco, tiene más riesgo de aborto, nacimiento prematuro o bajo peso al nacer. Además los bebés tendrán más probabilidad de sufrir el síndrome de la muerte súbita del lactante y más infecciones respiratorias durante los dos primeros años.

Para evitar los efectos perjudiciales del tabaco, se recomienda:

Lo más importante: dejar de fumar, y escoger siempre ambientes libres de humo. Evitar exponerlo al humo del tabaco en casa, en el coche, en casas de familiares y amigos y en cualquier lugar público.

El humo seguirá en el ambiente aunque la casa se ventile y se queda impregnado en la ropa, alfombras, tapicería…que después los niños tocan y se llevan a la boca. Por eso es importante no fumar en casa, ni siquiera con la ventana abierta.

Todas las embarazadas deben evitar exponerse al tabaco y los fumadores no deben fumar nunca cerca de ellas.

Si uno de los padres fuma, no se recomienda realizar colecho con el bebé, ya que aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante.

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