Los RN no tienen conciencia del día y la noche. Se despiertan con frecuencia para comer, sin importarles la hora del día o de la noche que sea. Duermen alrededor de 16 a 18 horas al día, despertándose cada 1-3 horas.
Después de comer, inician lo que se conoce como “sueño activo” (muecas, quejidos, movimientos, etc), momento que no debemos interrumpir. Después de unos 30-40 minutos en esta situación, el bebé entra en el sueño más profundo, que denominamos “sueño tranquilo”.
Suelen estar más activos durante la noche. Por eso, hay que exponerlos a la luz durante el día y a la oscuridad por la noche (ambiente con poca luz para que las tomas nocturnas sean “aburridas”).
A la hora de dormir, mantener unas condiciones ambientales adecuadas en lo que respecta a la temperatura, ventilación, ruidos, luz, lugar de sueño, etc.
Debe colocar siempre a su bebé boca arriba para dormir (nunca boca abajo ni de costado), sobre un colchón firme.
Evitaremos colocar al niño sobre almohadas o cojines, o dormir en otra superficie blanda (sofá, hamaca, etc).
