Emplea un
Muéstrale cosas y nómbralas con detalle: “Mira, un perro blanco y grande”.
Para favorecer su orientación espacial, incluye indicaciones concretas: “Mira, tienes pintura roja en la mano derecha”.
Enséñale y
Recita poemas y cantad juntos algunas canciones. Te puede ayudar con algunas palabras o sonidos.
Jugad con los sonidos: imitad sonidos de animales, instrumentos musicales, sonidos de la calle o del día a día (una cafetera, el microondas…)
Cuando comience a decir sus primeras palabras, celebra tu alegría. No le corrijas de manera directa, simplemente repite las palabras correctamente.
Evita llamar a los animales por sus onomatopeyas: guau-guau al perro, muuu a la vaca, etc.
Experimentad con diferentes materiales, texturas, formas y olores: madera, telas, alimentos, cáscaras de naranja o de nueces, piñas, pinturas de dedos, harina… evitando cosas pequeñas con riesgo de atragantamiento. Podéis crear vuestra “cesta de los tesoros” con materiales de casa.
Podéis
Empleando objetos como corchos, hojas de los árboles que hayáis recogido previamente, con los dedos…
Jugad con el papel: arrugar o rasgar es muy estimulante.
Antes de acostarse, podéis repasar los momentos más emocionantes del día para estimular su lenguaje y también su memoria.