Acudir a la reunión informativa de inicio del curso escolar, y seguir las instrucciones de los profesores: preparación de material escolar, horarios, metodología de aprendizaje, normas, etc.
Ilusionar al menor con el inicio escolar y despertar su curiosidad. El colegio les aportará conocimientos, entretenimiento, diversión amiguitos y cosas nuevas.
Informar a los profesores de cualquier particularidad del menor: enfermedades crónicas como alergias, diabetes o asma; problemas psicomotores o del lenguaje; retraso en el control de esfínteres; e incluso, sobre conflictividad familiar. Los profesores también alertaran de problemas detectados
Preparar al menor unos días antes para que vaya recuperando los hábitos perdidos durante el verano. Toca ir adelantando la hora de acostarse, para poder madrugar.
Es bueno que el primer día sean acompañados por los padres, trasmitiéndoles alegría, seguridad y cuando lleguen a casa prestar interés por sus experiencias.
Debe respetar el periodo de adaptación de cada uno. El miedo es una reacción normal. A veces lo expresan de forma intensa (llanto, pataletas, regresión a conductas más infantiles…). Mantener la calma, escucharle y darle seguridad. No intentar razonar en ese momento, ni negociar. Será capaz de afrontarlo.
Más adelante se puede plantear alguna actividad extraescolar que le gusten y le pueda beneficiar.
Evitar ir con prisas. El camino al cole mejor hacerlo andando, si es posible. Pero siempre hacerlo con medidas de seguridad.
No llevar a la guardería o al colegio si está enfermo.
