
Mantener la lactancia materna hasta que madre o menor deseen.
Beber agua para calmar la sed y evitar bebidas azucaradas.
Disminuir al máximo el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados con alta densidad energética como bollería, snacks, dulces o precocinados.
Sustituirlos por comida elaborada en casa basada en una amplia variedad de frutas, hortalizas y verduras, así como legumbres, cereales de grano entero y pescados.
Promover la actividad física limitando al mínimo la exposición a pantallas y favoreciendo actividades al aire libre.
