Eviten ofrecerles alimentos cariógenos que son los que contienen azúcares refinados, reduciendo al máximo la ingesta de los “alimentos azucarados” y los que contienen “azúcares ocultos”: zumos industriales, bollería industrial (croissant, galletas), yogurts líquidos, pan de molde suave, patatas fritas, snacks dulces o salados, bebidas de cola, bebidas gaseosas, golosinas, etc. Si ocasionalmente los consumen, es preferible que lo hagan durante las comidas y no entre ellas.
Se recomienda que el uso del chupete, el biberón o la succión del dedo no sobrepase en ningún caso los tres años, para evitar secuelas en la mordida o malformaciones en la cavidad bucal.
Es aconsejable el cepillado dental 2 veces al día (mañana y sobre todo noche) o preferiblemente después de las comidas principales. Con pasta de 1000 ppm de flúor, aumentando la cantidad al tamaño de un “guisante”. Déjenle que lo haga solo, para que adquiera el hábito, e intentando conseguir la duración de dos minutos. Pero luego repasen el cepillado.
Cuando ya tenga todos los dientes temporales deberían llevarlo a la consulta odontológica para revisar que están todos, están sanos y aprender los hábitos de higiene. Allí, dentista o higienista dental aplicarán, si es necesario, flúor en gel o barniz.
Esta primera visita ayudará también a que se acostumbre a acudir a las revisiones dentales previstas en Programa de Salud Bucodental de su Comunidad Autónoma (pregunte a su pediatra o enfermera).