Inspección ocular y reflejo pupilar: evaluar los párpados, la conjuntiva, la esclerótica, la córnea y el iris. Las pupilas deben ser iguales, redondas y reactivas a la luz de forma simétrica.
Explorar el reflejo rojo: se explora en una habitación oscura, con el oftalmoscopio en 0 dioptrías y a una distancia aproximada de la longitud del brazo. Se enfoca cada pupila individualmente y después ambos ojos a la vez. Debe ser redondo, color rojizo-amarillo, brillante y simétrico en color, intensidad y claridad.
Un reflejo rojo alterado o asimétrico puede indicar:
- Moco o cuerpos extraños en la película lagrimal.
- Opacidades de la córnea, humor acuoso o humor vítreo.
- Cataratas.
- Alteraciones del iris.
- Alteraciones retinianas (retinoblastoma, coloboma retiniano).
- Errores de refracción, estrabismo.
Criterios de derivación a Oftalmología:
- Alteraciones oculares (ptosis, lesiones corneales, leucocoria, nistagmo).
- Reflejo rojo ausente o asimétrico.
- Estrabismo fijo.
Las opacidades, la ausencia de reflejo y la leucocoria requieren derivación urgente.