En esta etapa se produce un descenso del crecimiento por lo que los niños necesitan menos calorías para su desarrollo y pueden disminuir las cantidades de manera fisiológica. Respetar el apetito y la saciedad.
Apetito y gusto por los alimentos cambiantes.
Se recomienda que la dieta sea lo más variada posible, siendo una parte fundamental la

Consumir pescado es muy saludable pero debemos evitar que consuman pescados grandes del Mediterráneo (atún rojo, pez espada, emperador, aguja,…) por su alto contenido en metales y mercurio.
Es necesario el consumo alrededor de 400-500 mililitros de lácteos al día.
No ofrecer zumos ni bebidas azucaradas.
Beber abundante agua.
Evitar consumo de sal, azúcar y alimentos procesados.
Estimular el consumo de hortalizas, frutas y pescado.
Comer en familia compartiendo mesa y comida.
Fomentar la autonomía.