Exploración abdominal

Submitted byadmin onMar, 06/21/2022 - 08:05

Para su exploración es importante que el niño esté tranquilo y en una posición de confort. La mejor posición es en decúbito supino con los brazos estirados a los lados y piernas ligeramente flexionadas, a veces puede ser práctico explorar en los brazos del cuidador.

Los principales aspectos que evaluamos son: Forma del abdomen, motilidad y características de la pared abdominal, órganos intraabdominales, presencia de masas, megalias y/o hernias, cordón umbilical

Se recomienda seguir la secuencia sistemática básica siguiente: Inspección, auscultación, percusión y palpación.

Inspección: Evaluamos la forma, su motilidad y las características de la pared abdominal.

  • El abdomen en lactantes es redondeado y más prominente (ver anexo 1)
  • La hernia es la protrusión del contenido abdominal a través de alguna estructura de la pared abdominal. La hernia umbilical es la más frecuente en lactantes (ver anexo 2)

Auscultación

  • Presionar suavemente el diafragma del fonendoscopio sobre la pared intestinal
  • Se evalúan los movimientos intestinales o ruidos hidroaéreos, tanto en frecuencia como en tonalidad. Los ruidos no son constantes, por lo que es necesario auscultar durante un minuto

Percusión:

  • Permite explorar órganos o masas intrabdominales: ubicación, tamaño, consistencia
  • Timpanismo y matidez

Palpación:

  • Superficial, con la mano extendida, recorriendo suavemente de forma concéntrica la superficie abdominal. Compresión suave en cada región o cuadrante evaluando tensión de la pared, sensibilidad
  • Profunda: con la mano más oblicua, se comprimen con los dedos más profundamente para palpar los órganos, identificando sus características.
  • Hay que vigilar la aparición de señales de alarma (anexo 3)
  • En los recién nacidos tendrá gran importancia la exploración del cordón umbilical ya que puede derivar a diferentes patologías. (ver anexo 4)

Anexo 1. Inspección abdominal

Distensión abdominal

  • Obstrucción intestinal
  • Anatómica o funcional
  • Aumento del gas intestina- Meteorismo
  • Hipertrofia tejido graso subcutáneo- Obesidad
  • Visceromegalia- Masas, tumores
  • Ascitis

Abdomen excavado y hundido

  • Desnutrición severa
  • Por desplazamiento del contenido abdominal al tórax (ejemplo: hernia diafragmática)

Anexo 2. Hernias

  • Hernia umbilical: la protrusión del contenido intestinal, a través de anillo umbilical. Es más frecuente en pretérminos, el síndrome de Down, hipotiroidismo, mucopolisacaridosis, pacientes de raza negra.
  • Durante el primer año de vida será frecuente observar que la hernia crece. La evisceración es improbable y raramente conlleva riesgos para el niño. Se recomienda derivar a cirugía a partir de los 4 años; antes de esa edad se remiten los casos con episodios recurrentes de dolor coincidiendo con la aparición de la hernia. En caso de incarceración se debe derivar con carácter urgente
  • Hernia epigástrica: defecto intersticial de cierre de la línea alba, se presenta como una masa palpable o visible a nivel de la línea media, pequeños nódulos indoloros. Se diagnostican habitualmente después del primer año de vida, porque los lactantes tienen mucho panículo adiposo. Se aprecia mejor explorando al niño de pie, ya que puede desaparecer si está tumbado. No se resuelven espontáneamente, por lo que debe operarse, pero es preferible que el niño tenga más de 3 años

Anexo 3. Signos de alarma exploración abdominal:

  • Hepatomegalia: el tamaño se delimita midiendo la distancia entre el borde superior, determinado por percusión, y el inferior, determinado por palpación, debajo de la arcada costal y en la línea media clavicular. En general se estima que valores superiores a 3,5 cm en neonatos obtenidos mediante la palpación realizada por debajo el reborde costal derecho en la línea medioclavicular, son indicativos de hepatomegalia
  • Esplenomegalia: cuando el bazo se palpa 2cm o más por debajo del reborde costal izquierdo y generalmente su consistencia es dura, con textura anormal.
  • Masa abdominal
  • Presencia de ascitis
  • Movilidad disminuida de la pared abdominal
  • RHA muy aumentados o ausentes
  • Rebote

Anexo 4. Patología umbilical:

  • Hernia umbilical: la protrusión del contenido intestinal, a través de anillo umbilical. Es más frecuente en pretérminos, el síndrome de Down, hipotiroidismo, mucopolisacaridosis, pacientes de raza negra. Durante el primer año de vida será frecuente observar que la hernia crece. La evisceración es improbable y raramente conlleva riesgos para el niño. Se recomienda derivar a cirugía a partir de los 4 años; antes de esa edad se remiten los casos con episodios recurrentes de dolor coincidiendo con la aparición de la hernia. En caso de incarceración se debe derivar con carácter urgente
  • Granuloma umbilical: Es un pequeño nódulo de tejido friable que puede medir hasta 1 cm, que aparece en el lecho del ombligo, con una superficie lisa irregular y frecuentemente pedunculado de color rosado
  • Ombligo cutáneo: se trata del crecimiento de piel en el tronco del cordón umbilical, que deja después de su caída un colgajo de piel. No tiene ninguna significación patológica y suele retraerse con el tiempo, dentro del muñón umbilical.
  • Caída tardía del cordón umbilical. Si la demora del desprendimiento del cordón es más de 3 o 4 semanas, en ausencia de otras patologías, hablamos de caída tardía o persistencia del cordón umbilical. El uso de algunos antisépticos, como solución de clorhexidina en vez de alcohol, para el cuidado del cordón umbilical, provoca una momificación más tardía y consecuentemente una caída más diferida, pero más de 3 semanas sin desprendimiento, debe hacer sospechar un déficit de la adhesión de los neutrófilos.
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