Exploración cardiológica

Submitted byadmin onMié, 06/22/2022 - 10:14

La exploración cardiovascular se beneficia de seguir una secuencia habitual que reduzca al mínimo las omisiones, debe incluir la palpación de pulsos en las cuatro extremidades, la inspección y palpación torácica, la auscultación pulmonar y la exploración del abdomen del niño.

Se recomienda seguir la secuencia clásica: inspección, palpación y auscultación.

Inspección. Buscaremos signos y síntomas sugerentes de cardiopatía como esfuerzo respiratorio, palidez, sudoración profusa, cianosis.

Palpación del tórax en focos precordiales clásicos y en el hueco supraesternal buscando dónde late la punta del corazón y la presencia o ausencia de soplos palpables (frémito).

Auscultación cardiaca. Una auscultación cardiaca correcta ha de hacerse en las condiciones más favorables posibles, con el paciente tranquilo y en reposo. podemos comenzar por la auscultación en brazos de la madre.

Explorar sistemáticamente: La frecuencia cardiaca (variable en función de la edad) (tabla 1) y el ritmo (tabla 2) tonos cardiacos y la presencia de soplos.

Los soplos cardiacos se clasifican por su intensidad (1/6 a 6/6), foco y fase del ciclo (sistólico o diastólico). A partir de 3/6 suelen ser patológicos, A partir de 4/6 se acompañan de frémito. Los grados 5 y 6 se auscultan sin necesidad de aplicar el fonendo en la pared torácica. La presencia de soplos diastólicos, con frémito, intensidad mayor de 3/6, de larga duración son habitualmente patológicos.

Gran parte de los soplos cardiacos de características simples en niño asintomático de intensidad menor de 3/6 descubiertos en una exploración sistemática son de carácter funcional o inocente*. 

Pulsos periféricos. En niño mayor ante la sospecha de obstrucción izquierda, debe medirse la presión en las cuatro extremidades, la percepción de pulsos en extremidades inferiores no descarta coartación dado el desarrollo de colaterales a esta edad siendo significativa en niños mayores la existencia de una diferencia de más de 20 mmHg en la presión sistólica entre brazos y piernas.

*Soplo inocente.

En casi la mitad de los escolares es auscultable un soplo inocente, siendo el más frecuente el soplo vibratorio de Still aunque existen también soplos inocentes aórtico, pulmonar y carotídeo o supraclavicular. Todos ellos son sistólicos, de carácter vibratorio o musical, más audible en decúbito que en posición sentado, más frecuentes a partir de los 3-4 años. El 80 % de los niños tienen soplos inocentes en algún momento de su infancia. Son más frecuentes a partir de los 3-4 años y se intensifican en caso de fiebre, anemia o aumento del gasto cardiaco.