Dormir bien es muy importante para tu salud y te ayudará a estar bien activo cada mañana.
Debes dormir aproximadamente 10-11 horas cada día. Mantén unos horarios regulares en comidas y sueño todos los días (variabilidad máxima de 2 horas entre diario y festivo).
Procura realizar ejercicio físico y tomar luz solar en las primeras horas del día.
Evita bebidas excitantes (colas, té, café) y cenas demasiado abundantes.
Procura un ambiente favorable a la hora de acostarte:
- Programa una hora adecuada de acostarte.
- Evita la exposición a luz azul de pantallas en las 2 horas previas a dormir (tv, ordenador, móvil).
- La cama es para dormir (no para comer, escuchar música, chatear, usar el WhatsApp o jugar )
- Procura actividades relajantes (leer, charlar, juegos tranquilos) en la hora previa a dormir.
Debes consultar con tu pediatra si por la noche te cuesta dormirte más de 30 minutos, te despiertas más de 2 veces por noche, tienes pesadillas, te cuesta demasiado despertarte por la mañana, te sientes cansado o somnoliento durante el día o si necesitas dormir siesta cada día o “recuperar horas de sueño” los fines de semana.