La exposición excesiva a los rayos del sol en la infancia y la adolescencia está asociada al desarrollo de cáncer de piel. Casi la mitad del daño producido por la luz solar ocurre en esta época de la vida.
La disminución de la exposición solar es la medida más eficaz para prevenir el cáncer de piel.
La piel de los niños, sobre todo por debajo de los tres años de edad, es más vulnerable a los daños producidos por el sol que la de los adultos.
Si no es posible evitar la exposición solar directa o indirecta (UV reflejados en agua, arena o nieve) debe aplicarse
Este protector debe ser de amplio espectro (UVB, UVA), con un
Debéis asegurar la

UV : Rayos ultravioleta UVB : Rayos ultravioleta B UVA : Rayos ultravioleta A FPS : Factor de protección solar