El bebé debe viajar siempre correctamente instalado en un sistema de retención infantil. Las sillitas se clasifican según el peso (norma R44/04) o según la estatura del niño (norma R129 o i-size). Utilizarlas siempre, sin importar si el desplazamiento es corto o largo.
Colocad a dormir al bebé siempre en posición boca arriba hasta que se dé la vuelta por sí mismo, en un espacio despejado, sin peluches, protectores ni almohadas. Si se decide hacer colecho (dormir en la cama con la madre), tened en cuenta las recomendaciones del colecho seguro.
Hay riesgo de caída si se deja al bebé sobre una superficie sin supervisión (por ejemplo, un cambiador o la cama). Recomendamos no usar tacatá. Regulad la altura de la cuna según va creciendo el bebé.
Tened en cuenta la temperatura del agua del baño. Se debe mantener al niño vigilado en el baño en todo momento.
Comprobad la temperatura de los alimentos que se le ofrecen. No le ofrezcáis alimentos duros enteros (frutos secos, zanahoria cruda…). Vigiladle durante las comidas si optáis por la alimentación dirigida por el lactante (baby led weaning).
Sus juguetes y los objetos a su alcance deben ser lo suficientemente grandes (que no quepan por el orificio del tubo del papel higiénico) para evitar atragantamientos.
Convertid vuestra casa en un “hogar seguro” revisando todos los riesgos que se pueden encontrar para evitar caídas, asfixia, sofocación, quemaduras, intoxicaciones…
Tened a mano el teléfono del Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
