Evita los alimentos cariógenos que son los que contienen azúcares refinados. Reduce al máximo la ingesta de los “alimentos azucarados” y los que contienen "azúcares ocultos": zumos industriales, bollería industrial (croissants, galletas), yogurts líquidos, pan de molde suave, patatas fritas, snacks dulces o salados, bebidas de cola, bebidas gaseosas, golosinas etc. sobre todo si son pegajosos. Si ocasionalmente los consumes, es preferible hacerlo durante las comidas y no entre ellas.
Mantén una buena higiene dental, mediante el cepillado, al menos 2 veces al día (mañana y sobre todo noche) y preferiblemente después de las comidas. Utiliza pasta dentífrica con un contenido de 1450 ppm de ión flúor (que es la misma de los adultos) aplicando 1-2 cm sobre el cepillo.
Recuerda la importancia de las visitas periódicas de revisión a la consulta odontológica, al menos una vez al año. En ellas podrán detectarte problemas dentales que requieran tratamiento y te aplicarán, si es necesario, flúor en gel o barniz. También te harán las recomendaciones adecuadas respecto a la toma de flúor o a los enjuagues diarios o semanales.
Si participas en una actividad deportiva o recreativa con riesgo de trauma dental, está recomendado el uso adecuado de un equipo de protección bucal.