La anamnesis la enfocaremos a conocer el ambiente que rodea al niño al dormir (colecho vs cohabitación), la regularidad y rutinas de sueño (horas de sueño de día y noche, despertares, llanto, etc.). y las expectativas de los padres.
Si los padres manifiestan problemas en el sueño de sus hija/os realizar el cuestionario BISQ (Brief Infant Sleep Questionnaire) (tabla 5), que no pretende establecer un diagnóstico de trastorno del sueño, sino identificar de forma precoz y sencilla a aquellos menores que pudieran beneficiarse de mejoras en los hábitos de sueño o de un seguimiento más cercano.
Realizar agenda del sueño (tabla 4) para valorar trastornos del sueño en el caso que sea preciso.
Valorar percentiles de sueño (tablas 1, 2 y 3) para valorar si la duración del sueño se encuentra dentro de los rangos normales para su edad.
Promover una adecuada higiene de sueño facilitando a la familia las recomendaciones para conseguirla, insistiendo en la prevención del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
Además, explicaremos los motivos y signos de alarma por los cuales deberían consultar de nuevo.