Exploración cardiológica

Submitted byadmin onMié, 06/22/2022 - 09:50

La exploración cardiovascular se beneficia de seguir una secuencia habitual que reduzca al mínimo las omisiones, no es una exploración aislada, sino complementaria con el examen general del paciente que incluya la palpación de pulsos a distintos niveles, la inspección y palpación torácica, la auscultación pulmonar y la exploración del abdomen del niño.

Se recomienda seguir la secuencia clásica: inspección, palpación y auscultación.

1. Inspección. Buscaremos signos y síntomas sugerentes de cardiopatía como esfuerzo respiratorio, palidez, sudoración profusa, cianosis.).

2. Palpación del tórax en focos precordiales clásicos y en el hueco supraesternal buscando dónde late la punta del corazón y la presencia o ausencia de soplos palpables (frémito).

3. Auscultación cardiaca. Una auscultación cardiaca correcta ha de hacerse en las condiciones más favorables posibles, con el paciente tranquilo y en reposo. Si observamos que el niño va a ser mal colaborador, podemos modificar el orden y comenzar por la auscultación en brazos de la madre, con objeto de poder escuchar con atención los tonos y soplos cardíacos y sus características.

Es importante estar atento de manera sistemática a los componentes del ciclo cardiaco, frecuencia cardiaca, (tabla 1) , ritmo, (tabla 2), tonos cardiacos y la presencia de soplos (tabla 3).

Los soplos cardiacos se clasifican por su intensidad (1/6 a 6/6), foco y momento del ciclo cardiaco (sistólico o diastólico). A partir de 3/6 suelen ser patológicos, A partir de 4/6 se acompañan de frémito. Los grados 5 y 6 se auscultan sin necesidad de aplicar el fonendo en la pared torácica.

La presencia de soplos diastólicos, con frémito, intensidad mayor de 3/6, de larga duración son habitualmente patológicos.

Gran parte de los soplos cardiacos de características simples en niño asintomático de intensidad menor de 3/6 descubiertos en una exploración sistemática son de carácter funcional o inocente.

En caso de la detección de un soplo de características inocentes en pacientes menores de 1 año, aconsejamos revalorar en 2-3 meses (pudiéndose hacer coincidir con la siguiente revisión en el centro de salud). Si se ausculta el soplo en dos ocasiones separadas por un período de 2-3 meses, sin infección intercurrente en ninguna de ellas, se recomienda la derivación a Cardiología pediátrica.

*Pulsos periféricos. Siempre se debe explorar en todo niño que vemos por primera vez, La palpación comparativa de los pulsos en las extremidades inferiores y superiores servirá para detectar la diferente amplitud entre estos con el fin de descartar coartación, interrupción de arco aórtico o hipoplasia de ventrículo izquierdo. También es conveniente la toma de tensión arterial en ambas extremidades para confirmación en lactantes y diagnóstico en niños mayores ante la sospecha de dichas cardiopatías. La tensión arterial en las piernas es en condiciones normales, superior a la de los brazos, La inversión de esta relación es patológica e implica la presencia de obstrucción izquierda. (Una diferencia > o= a 20mmHg se considera patológica).